Sexo en la piscina con una latina bien culona
La piscina del edificio siempre estaba vacía a esta hora, pero hoy no iba a desperdiciar la oportunidad de ver a la nueva vecina en bikini. Su culo redondo y firme se movía con cada paso que daba hacia el agua, y cuando se agachó para mojarse los pies, su tanga apenas cubría la raja de su coño bien depilado. No pude resistir más y me acerqué por detrás, deslizando mi mano por su espalda hasta llegar a sus tetas grandes y firmes. Ella se giró con una sonrisa pícara y me dijo que ya sabía que la estaba mirando, así que no había que perder tiempo. La empujé contra el borde de la piscina y le arranqué el bikini de un tirón, dejando su coño mojado y listo para mi polla dura. Empecé a chuparle los pezones mientras ella gemía fuerte, luego la levanté y la empotré contra la pared, metiéndole la verga hasta el fondo mientras ella gritaba de placer. Cada embestida hacía que su culo rebotara contra mí, y cuando sentí que su coño se apretaba alrededor de mi polla, supe que estaba a punto de correrme. La giré para que se arrodillara en el borde y le di nalgadas fuertes mientras la follaba por detrás, hasta que al final le llené el coño de leche caliente. Se quedó jadeando, con el cuerpo temblando y el bikini destrozado en el suelo, mientras yo me reía de lo puta que era.