Chica de anime se masturba con sus dedos empapados
El dormitorio estaba bañado por la luz tenue de la pantalla, las sábanas desordenadas y el aire cargado de un calor húmedo que pegaba a la piel. Te voy a contar cómo empezó todo: ella se paseó frente a la cámara con un minivestido transparente, moviendo el culo con cada paso, sabiendo que la esperabas. Durante días, me había estado provocando con fotos de su coño brillante, rozándome los muslos con sus uñas pintadas, enviándome audios de gemidos ahogados. Hasta que al fin, hoy, decidió terminarlo de una vez. Se sentó en la cama, separando los labios con los dedos, dejando escapar un suspiro cuando el pulgar rozó el clítoris hinchado. Primero lento, luego más rápido, sus dedos entraban y salían de su coño mojado, los jugos escurriendo por los muslos mientras arqueaba la espalda. Se mordía el labio inferior, los ojos entrecerrados, hasta que un espasmo le recorrió la columna y se corrió con un grito ahogado. Cuando terminó, jadeando, vio tu cara helada de la envidia y sonrió, sabiendo que acababa de robarte el sueño toda la noche.