Charlotte Sins se cubre de gel y se deja empotrar en cuatro patas
El olor a gel de nuru me envolvía mientras Brad Sterling deslizaba sus manos por mi espalda, sus dedos resbaladizos marcando cada curva. Sabía que esto estaba mal, que no debería dejar que un cliente me tocara así, pero el calor entre mis piernas me traicionaba. ¿Te gustaría estar en su lugar, viendo cómo mis tetas rebotaban con cada embestida? El gel hacía que su polla resbalara más fácil, entrando hasta que mis gemidos se ahogaban contra la almohada. 'No pares', le susurré, aunque sabía que esto cruzaba todos los límites. Sentía su cuerpo pegado al mío, sus manos apretando mis caderas mientras me penetraba con fuerza, el sonido de la piel chocando contra la piel llenando la habitación. El placer era tan intenso que casi dolía, pero no podía parar. 'Eres una puta mojada', me dijo al oído, y aunque sus palabras me humillaban, solo me hacían más excitada. Cuando por fin se corrió dentro de mí, el calor me inundó por completo, y supe que esto no sería la última vez.