Señora del aseo con juguete me limpia la polla
Chileno Incognito no esperaba que la señora del aseo con juguete lo retara así. Me dijo que no aguantaría ni cinco minutos con su juguete vibrador, pero yo sabía que mi polla la dejaría temblando. Empezó a chuparme la verga con esa boca húmeda, mientras el juguete le vibraba contra el clítoris. La muy zorra se reía, creyendo que me iba a correr pronto, pero yo la agarré del pelo y la monté a caballo. Su coño estaba tan mojado que cada vez que bajaba sobre mi polla, el sonido era obsceno. Le metí el juguete en el culo mientras la follaba, y ahí sí que empezó a gemir como una perra. Se corrió tres veces antes de que yo le llenara la boca de semen, pero ella no se quedó atrás y me untó los huevos con su leche. Al final, Chileno Incognito se rió cuando vio que la señora del aseo con juguete no podía ni levantarse del suelo, con las piernas todavía temblando.