Kallie Taylor tragó polla entera mientras Bryan la humillaba
Kallie Taylor entró a mi habitación con esa mirada de puta inocente que nunca puede resistirse. Sabía que esto estaba mal, que no deberíamos, pero en cuanto vi su boca entreabierta y sus tetas apretadas contra el top, mi polla ya estaba dura como una piedra. La empujé contra la pared y le arranqué la ropa de un tirón, dejando sus pezones duros al aire mientras le susurraba obscenidades al oído. 'Esta puta mojada va a servirme bien', le dije mientras mi mano bajaba hasta su coño empapado, introduciéndole dos dedos de golpe. Ella gimió como una perra en celo, mordiéndose el labio mientras mis dedos entraban y salían de su concha apretada. Luego la hice arrodillar y le metí la polla hasta las pelotas, sintiendo su garganta contraerse alrededor de mi verga mientras la agarraba del pelo y la obligaba a tragar cada gota de saliva que le escupía. 'Chupa, puta', le ordené, sintiendo cómo su lengua húmeda lamía mis huevos mientras se ahogaba con mi pene. Cuando ya no pudo más, la tiré sobre la cama y le abrí las piernas, clavándole la polla en ese coño jugoso mientras le daba nalgadas que resonaban en toda la habitación. Cada embestida hacía que sus tetas rebotaran y sus gritos se mezclaban con el sonido de mi cuerpo chocando contra el suyo. '¡Dame más, cabrón!', gritó, y eso me volvió loco, así que le escupí en la cara mientras la penetraba con más fuerza, sintiendo cómo sus paredes vaginales se apretaban alrededor de mi verga. Cuando ya no aguanté más, le saqué la polla y le corrí en toda la cara, viendo cómo mi lefa resbalaba por sus mejillas. Bryan, que había estado mirando todo el tiempo, se mordió el labio al ver su rostro cubierto de semen.