Magik se vuelve loca chupando la polla enorme de Brian Pumper
El olor a lujuria llenó el cuarto apenas crucé la puerta, con ese vestido ajustado que sabía le volvía loco a Brian. Me moví lento frente a él, rozando mi cuerpo contra el suyo, sintiendo cómo su respiración se agitaba cada vez que mi culo redondo rozaba su entrepierna. Durante días le había mandado fotos de mis tetas grandes, de mi coño húmedo brincando en tanga, hasta que no aguantó más. Cuando me arrodillé frente a su verga negra y gruesa, Brian gruñó como animal, y yo sonreí sabiendo que ya no había marcha atrás. Me metí su polla hasta las pelotas de un solo trago, sintiendo cómo mi garganta se estiraba para recibirla entera. Sus manos agarraron mi pelo mientras empujaba mis labios hasta el fondo, marcando el ritmo con gruñidos que me excitaban más. El sonido de mi saliva mezclada con su pre-cum resonaba en el cuarto, y cuando me soltó la cabeza para agarrar mis pechos, los amasó con fuerza, apretando mis pezones hasta hacerme gemir con la verga aún en mi boca. Me miró con esa sonrisa de putero satisfecho mientras me ordenaba tragar hasta la última gota, y yo obedecí, sintiendo el calentón correr por mi garganta. Cuando se corrió en mi cara, su leche espesa cubrió mis labios y mis tetas, y yo me limpié despacio, saboreando cada gota. Al final, cuando me levanté, su pantalón seguía tirado en el suelo, manchado con mi maquillaje corrido.