Jade Nile provocando a su padrastro hasta que no aguantó más
Te voy a contar cómo lo hice sudar hasta que perdió el control. Sabía que mi minifalda ajustada y el sostén que se transparentaba bajo mi camisa abierta lo estaban volviendo loco, pero seguí rozando su polla con el culo cada vez que pasaba junto a él. Le mandé fotos de mi coño mojado por mensaje y gemía solo de imaginar lo que vendría. Cuando al fin no aguantó más, me arrinconó contra la pared y me arrancó las bragas de un tirón. Su lengua se hundió en mi boca mientras sus manos apretaban mis tetas, y sus dedos ya entraban y salían de mi concha antes de que pudiera gritar. Me subió a la mesa de la cocina y empujó mi espalda hacia abajo, dejándome con el culo en alto y la cara sobre la madera fría. Su verga enorme se clavó en mí de una estocada, tan fuerte que el impacto hizo temblar los platos. Sentí cada centímetro grueso llenándome, sus embestidas tan brutales que mis muslos ardían con el roce. Jadeé cuando Ike Diezel me dio vuelta para chuparme la polla, su boca caliente tragándose mi dureza hasta las pelotas mientras sus dedos me violaban el culo. Me corría en su cara cuando me llenó de leche, gruñendo como un animal mientras yo tragaba hasta la última gota. Próxima vez, voy a hacer que sus vecinos escuchen cada gemido cuando me empotre contra la ventana.