Mia R. Starks chupa la polla gorda hasta reventar de leche
Mia R. Starks no podía resistirse a esos huevos gordos y pesados que Weston balanceaba frente a su cara, invitándola a devorar su verga como si fuera el postre más delicioso. Con los labios bien abiertos, la mexicana se metió hasta el fondo la polla dura, sintiendo cómo el prepucio rozaba su garganta mientras sus mejillas se hundían con cada embestida. Weston gruñía como un animal, agarrándole la cabeza para empujar más fuerte, haciendo que sus ojos se llenaran de lágrimas mientras la saliva le escurría por el mentón. Mia gemía con la boca llena, chupando con fuerza el hueco de la punta antes de tragarse cada gota de leche espesa que brotaba de su polla palpitante. El semen caliente le llenó la boca, pero ella no se detuvo, lamiendo hasta la última gota como una puta hambrienta. Weston jadeaba, exhausto, mientras Mia se limpiaba los labios con el dorso de la mano, sonriendo con picardía. La escena terminó con los dos sudados, pero con ganas de repetir esa follada salvaje otra vez.