Chupada brutal con nalgadas y garganta hasta el fondo
La putita se arrodilló temblando cuando él le ordenó abrir la boca bien grande, su polla dura ya le rozaba los labios mientras le agarraba el pelo con fuerza. Ella gimió al sentir cómo la embestida le llenaba la garganta, ahogándose con cada empujón mientras las lágrimas le caían por las mejillas. Las nalgadas resonaban en toda la habitación, el sonido de la mano chocando contra su culo rojo y caliente la hacía gemir más fuerte, su coño ya mojado por la humillación. Él le escupió en la cara antes de agarrarle la cabeza con ambas manos y follarle la boca sin piedad, sintiendo cómo su garganta se cerraba alrededor de su verga mientras ella intentaba respirar. El sonido de sus arcadas era música para sus oídos, y cuando por fin se corrió, le llenó la boca entera antes de obligarla a tragar cada gota. La muy puta lamió sus labios después, saboreando el semen mientras él le daba una última nalgada antes de ordenarle limpiarle la polla con la lengua. La escena terminó con ella arrodillada, jadeando, mientras él se reía de su sumisión total.