Estudiante se corre gritando con polla bien dura
La morra de 18 años llegó a la casa de su compañero de piso con una sonrisa pícara y un vestido que apenas le tapaba el culo prieto, sabía lo que venía cuando él la agarró del pelo y le escupió en la boca sin aviso. Su novio, que la esperaba con la verga palpitando de ganas, no perdió tiempo y la empujó contra la pared del pasillo mientras le bajaba las medias de red a jirones, dejando al descubierto un coño tan mojado que el vapor del sexo ya se les pegaba a la piel sudada. Él le clavó la polla hasta el fondo sin piedad, haciendo que ella soltara un gemido agudo que resonó en el cuarto mientras sus tetas rebotaban al ritmo de cada embestida brutal, la carne chasqueaba contra la carne con un sonido húmedo que solo servía para excitarlo más. La chica, sumisa hasta el extremo, se dejó hacer mientras le chupaba los huevos con desesperación, saboreando el pre que le goteaba por la garganta hasta dejarla con la lengua empalagosa de tanto lamer. Cuando él la volteó boca abajo sobre la cama, ella se arqueó como una perra en celo ofreciéndole el culo redondo y temblón, dispuesto a recibirla sin compasión, y él no desaprovechó la oportunidad: le abrió las nalgas con las manos y le enterró la verga hasta las pelotas en un golpe seco que la hizo gritar su nombre entre sollozos de placer. Entre gemidos roncos y sudor resbaladizo, la morra se corrió como una descosida con el coño apretando la polla como un puño mientras su novio, lejos de detenerse, le susurró al oído que quería verla tragar hasta la última gota de leche espesa que le iba a reventar dentro. Ella, sin dudar, abrió la boca bien grande y recibió cada chorro caliente en la garganta, tragando con avidez mientras se limpiaba los restos de corrida con los dedos para metérselos después en la boca, lamiéndolos con una sonrisa de puta satisfecha mientras él le acariciaba el pelo empapado en sudor. La escena terminó con los tres tirados en el suelo, jadeantes y pegajosos, pero la morra ya estaba buscando más, susurrando que quería repetir porque esa polla dura le había dejado el coño hecho un desastre de tanto follar.