La puta rebelde chupa la polla de daniel hasta reventar
La muy zorra no aguantó más y se abalanzó sobre la polla de Daniel, tragándosela entera mientras él le agarraba el pelo con fuerza, obligándola a ahogarse con cada embestida brutal. Sus labios carnosos brillaban de baba, el coño le chorreaba de lo excitada que estaba, y no paraba de gemir como una perra en celo. Daniel le escupió en la cara para humillarla, pero ella solo lamió el semen de su propia mejilla antes de seguir chupando como una desesperada. La muy puta se retorcía, con los dedos hundidos en su propia raja, masturbándose mientras le dedicaba miradas de sumisión total. Cuando él le agarró la cabeza y empezó a follarle la boca como un animal, ella no hizo más que gemir más fuerte, ahogándose con cada corrida que le llenaba la garganta. Al final, Daniel le explotó la cara con un chorro espeso de leche, dejándola cubierta de semen mientras ella seguía chupando los restos de su polla, relamiéndose como una cerda. La muy guarra no podía parar de babear, con el coño tan mojado que le chorreaba por los muslos, y aún así pedía más, suplicando que la follaran duro por detrás. La muy puta rebelde no tenía límites, y Daniel se aseguró de recordárselo cada vez que le metía la polla hasta el fondo.