Aria Lee chupa pollas como una diosa y traga toda la leche
La habitación está en penumbra, con la luz tenue de una lámpara de noche iluminando apenas los contornos de los cuerpos desnudos sobre la cama revuelta. Aria Lee se muerde el labio inferior mientras mira a Tyler D, sus ojos brillan con la tensión acumulada de días de miradas robadas y roces casuales que terminaron en promesas susurradas. Él la agarra por la cintura y la empuja suavemente hacia abajo, hasta que sus rodillas tocan el colchón y su boca queda a centímetros de su polla dura. Aria no espera, se la mete entera de golpe, los labios estirados alrededor del grosor mientras sus manos se clavan en los muslos de él. Tyler gime fuerte, arqueando la espalda cuando ella empieza a mover la cabeza, chupando con fuerza, la lengua trazando círculos en la punta antes de hundirse de nuevo hasta las pelotas. La saliva gotea por su barbilla, mezclándose con el sudor que le cae por el pecho. Tyler le agarra el pelo, tirando con fuerza para marcar el ritmo, pero Aria lo ignora, acelerando el movimiento, ahogándose un poco, los ojos llorosos pero sin parar. Él gruñe, las caderas empujando hacia arriba, y ella lo siente hincharse en su boca. Con un gemido ahogado, Tyler se corre, llenándole la garganta de leche caliente, y Aria traga todo sin perder un segundo, lamiendo hasta la última gota. Cuando se separan, la boca de Aria brilla, y una mancha húmeda queda en la sábana donde su mejilla descansó.