Avy Scott se masturba en la cocina mientras te provoca
La cocina está bañada en luz tenue, el aire huele a café recién hecho y el suelo está frío bajo tus pies descalzos. Vas a ver cómo Avy Scott, con su pelo rubio cayendo sobre los hombros, se inclina sobre la encimera de mármol, sus tetas grandes rebotando con cada movimiento de sus dedos. Lleva puesto un vestido ajustado que apenas cubre su culo redondo, y sus tacones altos hacen que sus piernas parezcan interminables. Te vas a poner durísimo cuando notes cómo se muerde el labio inferior, gimiendo bajito mientras se frota el coño mojado contra la superficie fría. Imagínate que pasó toda la mañana enviándote fotos de ella medio desnuda, rozándose contra la puerta de la cocina, sabiendo que te estaba volviendo loco. Ahora, aquí está, con las piernas abiertas, los dedos hundidos en su raja rosada, chupándose los dedos para saborear su propia excitación. Sus gemidos se vuelven más fuertes, su cuerpo tiembla, y puedes ver cómo su clítoris hinchado palpita bajo sus caricias. El vestido se le sube hasta la cintura, dejando al descubierto su culo perfecto, y sus tetas rebotan con cada sacudida de su mano. Te desafía con la mirada, arqueando la espalda mientras se corre, gritando tu nombre entre dientes. "¿Te gusta mirarme, cabrón?" susurra, con una sonrisa pícara mientras se limpia los dedos en su muslo.