Ashley Graham fuma mientras se exhibe con sus tetas naturales
No debería estar aquí, pero no podía apartar los ojos de ella. Ashley Graham se recostó en el sofá, el humo del cigarrillo escapando entre sus labios carnosos mientras sus dedos jugaban con sus pezones rosados. Sabía que esto estaba mal, que no debía mirarla así, pero mi polla ya estaba dura como piedra. Ella se movió, arqueando la espalda para que sus tetas rebotaran, pesadas y perfectas, mientras el humo envolvía su cuerpo. Me acerqué sin pensar, mis manos temblando cuando rozaron su piel caliente. Ella sonrió, sabiendo exactamente el efecto que causaba, y separó las piernas para mostrar su coño mojado. No pude resistirme, hundí la cara entre sus muslos, mi lengua lamiendo su clítoris hinchado mientras ella gemía y tiraba de mi pelo. El sabor de su jugo me volvió loco, y cuando metí dos dedos dentro de ella, Ashley Graham arqueó la espalda y gritó mi nombre. Sabía que esto estaba mal, que no debería estar haciéndole esto a una mujer como ella, pero no podía parar. Cada embestida de mi lengua la hacía temblar, y cuando finalmente se corrió, su coño se apretó alrededor de mis dedos. En ese momento, mientras ella jadeaba y miraba al techo, supe que nunca olvidaría esta sensación de culpa y placer mezclados.