Ariella Ferrera provoca al hermano con su cuerpo hasta que explota
La cocina está bañada en luz dorada de la tarde, el aire huele a café recién hecho y a la piel caliente de Ariella Ferrera, que se pasea en tanga ajustado, rozando el brazo de su hermano cada vez que pasa. Ella sabe exactamente lo que hace: la blusa transparente deja ver sus tetas grandes rebotando con cada movimiento, y el short corto apenas cubre su culo redondo. Brad Knight intenta concentrarse en su libro, pero su polla ya está dura como roca cuando ella se inclina sobre la mesa, dejando que su coño mojado se note bajo la tela. La provocación es deliberada, lleva semanas mandándole fotos en ropa interior, rozándose contra él en la ducha, susurrándole cosas sucias al oído. Hoy no se detiene: se sienta a horcajadas sobre sus piernas, frotando su humedad contra el bulto de su pantalón. Él gruñe, la agarra de la cintura y la empuja contra la mesa, arrancándole el tanga de un tirón. Su coño está chorreando, rosado y perfecto, y Brad no aguanta más: la penetra de una estocada, hundiendo su verga enorme hasta que las caderas chocan. Ariella grita, arqueando la espalda mientras él la empotra contra la mesa, sus tetas saltando con cada embestida. Ella gime 'más fuerte, cabrón', y él obedece, clavándosela sin piedad, sintiendo cómo su coño se aprieta alrededor de su polla. La cocina retumba con los golpes de sus cuerpos, el olor a sexo se mezcla con el café, y Ariella clava las uñas en su espalda mientras él la folla como una bestia. En más de 42 minutos de escena, no hay pausa: él la levanta, la gira, la pone de rodillas, la penetra por atrás, chupa sus tetas, la hace correrse una y otra vez. Cuando Brad por fin se corre, lo hace con un gruñido animal, disparando su leche dentro de ella mientras Ariella grita su nombre, sacudiéndose contra su polla.