Strwbrry se masturba con un dildo enorme y un plug en el culo
La vi en el sofá, con las piernas abiertas y ese dildo enorme entre sus muslos, empapado de su coño mojado. Sabía que lo hacía para provocarme, para recordarme que otro hombre la había follado antes. Me acerqué en silencio, viendo cómo sus tetas naturales rebotaban con cada embestida, cómo sus gemidos subían de tono al meterse el plug hasta el fondo del culo. Le arranqué los lentes de un tirón y le susurré al oído: '¿Así te gusta, puta? ¿Te gusta que te empotren como a una perra?'. Ella solo gimió más fuerte, arqueando la espalda mientras se clavaba el juguete hasta hacerle tocar el cuello del útero. Le agarré las caderas con fuerza, sintiendo cómo su cuerpo temblaba al correrse, cómo su coño apretaba el dildo como si no quisiera soltarlo. Le di la vuelta de golpe, la puse a cuatro patas y le metí los dedos en la boca. 'Chupa, perra, chupa como si fuera mi polla', le ordené, viendo cómo sus labios se cerraban alrededor de mis dedos. En más de 17 minutos, la hice gemir, la hice suplicar, la hice correrse una y otra vez hasta que su voz se quebró. Y cuando ya no pudo más, solo alcanzó a decir: 'No pares, cabrón, no pares...'.