Sargento cachondo empala recluta borracho en fiesta militar
Todo empezó cuando el sargento más cachondo del batallón lo vio bailando con ese culito prieto y redondo que le hacía la luz del farol en la calle. El pobre recluta, borracho perdido de birra barata, ni se dio cuenta cuando el militar lo arrastró al fondo de la fiesta entre risas y empujones. Con las manos sudadas y el cinturón ya desabrochado, el sargento le susurró al oído que se quitara el pantalón de once varas antes de que alguien más se diera cuenta. El recluta, con la verga dura como un palo de escoba, obedeció sin chistar mientras el tipo musculoso le lamía el cuello desde atrás como un animal en celo. La fiesta seguía a todo volumen, pero en ese rincón oscuro solo se escuchaban los gemidos ahogados del novato cuando el sargento le agarró las nalgas con dedos gruesos y le enterró la polla hasta las bolas sin piedad. El recluta gritó como una puta en celo, pero nadie lo escuchó por el estruendo de la música, así que el sargento aprovechó para empotrarlo contra la pared de ladrillo con embestidas brutales que le hacían botar el culo como gelatina. El sabor a cerveza y sudor se mezclaba en la boca del militar mientras le chupaba la verga al recluta hasta que este se corrió en su garganta como un río desbordado, pero el sargento no se detuvo ahí: lo dio vuelta y se la clavó por el culo sin lubricante, sintiendo cómo el apretado anillo de carne se resistía antes de ceder con un sonido húmedo. Los gritos del recluta ahora eran de dolor mezclado con placer, mientras el sargento lo follaba como si no hubiera mañana, con las manos marcando huellas rojas en sus caderas. Cuando por fin eyaculó dentro de ese culito virgen, el recluta se dejó caer al suelo temblando, con la verga goteando semen y el culo lleno de marcas de dientes. El sargento, satisfecho como un lobo después de devorar su presa, se limpió los labios con el dorso de la mano y se alejó silbando hacia la pista de baile, dejando al pobre novato ahí, jadeando y preguntándose si todo había sido un sueño húmedo o la mejor noche de su vida.