El aprendiz Milo Miles se deja dominar por el maestro Adam Snow
El joven Milo Miles, con las manos atadas a la espalda, no podía creer que el maestro Adam Snow fuera a demostrarle quién mandaba en esa habitación. Adam, con su traje impecable y esa polla enorme sin cortar, se acercó con una sonrisa perversa mientras Milo tragaba saliva al ver el bulto que se marcaba en sus pantalones. El maestro no perdió tiempo y le ordenó arrodillarse, obligándolo a chupar esa verga gruesa hasta el fondo, haciendo que Milo se ahogara con cada embestida profunda. Las gotas de saliva caían por su barbilla mientras Adam le agarraba del pelo, empujando su cara contra su entrepierna con fuerza. Milo gemía con la boca llena, sintiendo cómo la polla del maestro le llenaba hasta la garganta, mientras Adam gruñía de placer al ver al joven twink luchando por respirar. De pronto, Adam lo levantó y lo empotró contra la pared, levantando sus piernas para clavarle esa verga sin protección hasta el fondo, haciendo que Milo gritara con cada embestida. El sonido de los cuerpos chocando llenaba la habitación mientras Adam lo penetraba con furia, sintiendo cómo el culo apretado de Milo lo apretaba con cada movimiento. El sudor caía por sus cuerpos mientras Adam aceleraba el ritmo, hasta que finalmente se corrió dentro de Milo con un gemido gutural, llenándolo por completo. Milo, exhausto pero satisfecho, sintió cómo el semen caliente le resbalaba por los muslos mientras Adam lo soltaba con una sonrisa de satisfacción.