Riley Ivy se deja romper el culo por venganza
Riley Ivy no podía sacarse de la cabeza cómo ese tipo la había dejado tirada, así que cuando me la encontré en el club, supe que era mi oportunidad. La llevé a mi casa con la excusa de consolarla, pero en cuanto cerró la puerta, le bajé los jeans y le metí dos dedos en el culo sin avisar. Ella gimió fuerte, pero no me detuvo, solo se mordió el labio mientras le escupía en el agujero para lubricar. Mi polla ya estaba dura como una piedra, y cuando la empujé contra la pared, le metí la verga de una estocada hasta que las caderas chocaron. Riley gritó, pero no de dolor, sino de placer, porque le encantaba que la empotraran así, con fuerza, mientras le agarraba las tetas y le pellizcaba los pezones. En más de 11 minutos de escena, le di duro por atrás, sintiendo cómo su culo apretado me apretaba la polla cada vez que me hundía hasta las pelotas. Le corrí toda la leche en el culo, marcándola como mía, mientras ella se retorcía de placer. Cuando terminé, Riley estaba temblando, con el culo bien abierto y lleno de mi leche, justo como ella quería.