Lina X y su polla enorme rompiendo a Jin Matsui en el culo
Esa tarde en el departamento de Jin Matsui, las paredes delgadas y los vecinos cotillas eran el único obstáculo entre nosotros y el placer más sucio. Te voy a contar cómo supe que no podíamos hacer ruido, pero eso solo lo hizo más excitante: cada gemido ahogado, cada respiración entrecortada, cada crujido de la cama era un riesgo que nos ponía más calientes. Jin Matsui se arrodilló frente a mí, su culo apretado temblando mientras me miraba con esos ojos de puta sumisa que me vuelven loco. Te imaginas estar en su lugar, sintiendo cómo mi polla gruesa y venosa se hunde hasta las pelotas en su agujerito virgen? Sus manos se aferraron a las sábanas cuando empecé a embestirla, los golpes secos de mi cadera contra su culo resonando en el silencio del cuarto. 'Más duro', susurró, aunque sabía que un solo grito podría alertar a los vecinos. No me importó: la agarré del pelo, la obligué a arquear la espalda y le di con todo, sintiendo cómo su culo se ajustaba a mi verga como un guante. El sudor nos cubría a los dos, los jadeos se mezclaban con el sonido de la carne chocando, y cuando por fin me corrí, llenándola hasta rebosar, Jin Matsui solo pudo gemir: 'Dios, otra vez...'