La enfermera se vuelve loca con la polla de Tina Queen Noa
El olor a antiséptico se mezcla con el sudor de la piel cuando ella entra en la consulta, los tacones resonando en el suelo frío. Tina Queen Noa se recuesta en la camilla, las piernas abiertas, mostrando ese coño depilado que brilla bajo la luz fluorescente. La enfermera, que lleva semanas enviándole fotos provocativas y rozándose contra ella en los pasillos, ya no aguanta más. Se arrodilla entre sus muslos y hunde la lengua en su raja, chupando con fuerza mientras Tina gime y le agarra el pelo. La enfermera no puede resistirse a esa polla dura que se clava en su garganta, tragando hasta que las lágrimas le corren por las mejillas. Tina la gira de golpe, la empuja contra la pared y le mete la verga hasta las pelotas, embistiendo con fuerza mientras ella grita y se corre una y otra vez. La enfermera siente cómo el calor le sube por el vientre cuando Tina le llena el culo de leche, pero lo que más le excita es pensar que por fin pudo romperle el control a esa puta que tanto la provocaba.