Ameena Green no aguanta más y le chupa la polla a Victoria Grant
Esa tarde en el baño de la oficina, con la puerta apenas cerrada, te voy a contar cómo Ameena Green no pudo resistirse a la tentación de chupar esa polla dura que le ofrecía Victoria Grant. ¿Te gustaría estar en su lugar, arrodillada en el suelo frío, escuchando los pasos de los compañeros pasar afuera mientras te metes hasta el fondo esa verga gruesa? Ameena gime bajito, ahogando los gemidos con la mano mientras la saliva le chorreaba por la barbilla, sintiendo cómo la polla de Victoria le llenaba la boca entera. Cada vez que alguien se acercaba a la puerta, las dos se quedaban quietas, conteniendo la respiración, pero en cuanto el peligro pasaba, Ameena volvía a chupar con más fuerza, tragando hasta que las lágrimas le nublaban la vista. Victoria le agarraba la cabeza con las dos manos, empujando su polla hasta hacerle tocar el cuello del útero, y Ameena solo podía gemir más fuerte, sintiendo cómo el corazón le latía a mil por hora. Cuando por fin Victoria se corrió, Ameena tragó cada gota, limpiándose los labios con el dorso de la mano mientras escuchaba a alguien abrir la puerta del baño de al lado. Al salir, se ajustó la blusa y notó que una mancha húmeda le marcaba el sujetador, prueba de lo que acababa de pasar.