Camilo le parte el coño a Alexa en la piscina
Alexa llevaba días mirándote con esos ojos de puta hambrienta, rozando su cuerpo contra el tuyo en la cocina, en el pasillo, hasta que por fin la acorralaste contra la pared de la piscina. Sientes cómo sus uñas se clavan en tus hombros mientras le arrancas los tirantes del bikini, dejando al descubierto esos pechos firmes que rebotan con cada embestida. Le agarras el culo con fuerza, separándole las nalgas para que tu polla entre sin piedad, y ella gime como una perra en celo, pidiendo más. La levantas y la empotras contra el borde de la piscina, sintiendo cómo su coño se ajusta a tu verga como un guante mojado. Cada vez que la penetras de una estocada, sus gemidos se ahogan en el agua, y tú solo piensas en correrte dentro de ella, llenándola hasta que no pueda caminar. Cuando por fin te vacías, su cuerpo queda marcado por tus dedos en sus caderas, y el bikini roto flota en el agua como prueba de lo que pasó.