Nelly Kent se entrega a mi polla en un anal salvaje
Empotro a Nelly contra la pared mientras sus tetas rebotan como locas y su culo apretado se abre para mí. Sabía que esto estaba mal, que no debíamos hacerlo así, pero cuando la vi con ese vestido ajustado y esos tacones, no pude contenerme. Le arranqué las bragas de un tirón y le metí los dedos en el coño antes de que pudiera protestar. Gemía como una perra en celo, pidiendo más, rogando que le rompiera el culo de una vez. Mi polla gruesa se hundió hasta las pelotas en su agujero virgen, y cada embestida la hacía gritar más fuerte. La puse de rodillas, le agarré el pelo y le hice tragar mi leche caliente mientras su culo seguía palpitando alrededor de mi verga. Cuando terminé, su maquillaje estaba corrido y su vestido estaba hecho un desastre en el suelo, pero no me importó. Solo quería más.