Mujeca hentai con tetas perfectas follando en todas las posiciones
La habitación está bañada en luz tenue, con el brillo azulado de la pantalla del ordenador iluminando los cuerpos sudorosos. Ella lleva semanas fantaseando con esto, con sus ojos vidriosos clavados en él cada vez que pasaban cerca, rozándose "accidentalmente" en el pasillo. Él nota cómo se le endurecen los pezones bajo la tela fina del vestido, cómo se muerde el labio al verlo desnudarse. La tensión es insoportable, un calor húmedo entre sus piernas que no puede ignorar. Cuando por fin se arrodilla frente a él, sus manos tiemblan al agarrarle la polla, gruesa y palpitante, y la lame desde la base hasta la punta con gemidos ahogados. Él le agarra el pelo, tirando con fuerza mientras ella se la mete entera en la boca, hasta que las lágrimas le corren por las mejillas. La levanta de golpe, la gira y la empuja contra la pared, separándole las piernas con una patada. Su coño está empapado, los labios hinchados y rojos, y él no pierde tiempo en clavársela de una estocada, sintiendo cómo los músculos internos de ella se cierran alrededor de su verga. Cada embestida la hace chocar contra el yeso, los gemidos se mezclan con el sonido húmedo de la carne golpeando carne. Él le agarra las tetas, masajeándolas con rudeza mientras la penetra más profundo, hasta que ella grita su nombre entre dientes. Cuando por fin se corre, lo hace con un gruñido animal, llenándola hasta que el semen le gotea por los muslos. Ella se gira, con una sonrisa pícara, y le susurra: "¿Ves? Sabía que podías darme más."