Megan Holly descubre que su polla es más grande de lo que imaginaba
Estás arrodillado frente a Megan Holly, sintiendo cómo sus dedos se enredan en tu pelo mientras te empuja más cerca de su coño mojado, pero de repente sus ojos se abren como platos cuando te la metes entera de golpe y choca contra su cuello del útero. La sorpresa la hace gemir más fuerte, y de pronto te das cuenta de que Calvin Hardy, el padrastro, está observando desde la puerta con la polla ya dura. Megan se muerde el labio al verlo, pero en vez de detenerte, te agarra la nuca y te obliga a seguir chupando mientras él se acerca por detrás. Sientes cómo sus manos te levantan la camiseta y te aprietan el culo, y entonces Megan te susurra al oído que quiere que la empotren los dos a la vez. No pierdes tiempo: te paras, la levantas del sofá y la sientas en el borde de la mesa, separándole las piernas para que Calvin pueda ver lo mojada que está. Él no aguanta más y se baja los pantalones, mostrando una polla tan gruesa que Megan jadea al verla. Te la chupa un rato más mientras él se pone un condón, pero cuando te aparta para tomar su lugar, ella ya está gimiendo como una loca. Calvin la penetra de una estocada, y Megan grita tan fuerte que el espejo de la pared vibra. Te acercas por detrás y le metes los dedos en el culo, y ella arquea la espalda como si le hubieran dado corriente. Los tres se mueven al ritmo, y Megan no para de repetir que nunca había sentido algo así. Cuando Calvin se corre dentro de ella, su coño se aprieta tanto que casi te arranca los dedos. Al terminar, Megan se queda con las piernas temblorosas, y el tanga que llevaba antes está hecho jirones en el suelo.