Masaje nuru casero con katrina colt y riesgo de ser pillados
La sala de estar tenía la puerta entreabierta y el colchón cubierto de aceite resbaladizo cuando empecé a untarme las manos para el masaje nuru. Katrina Colt se tumbó boca abajo y sentí cómo su piel suave reaccionaba al primer contacto con mis dedos que recorrían su espalda hasta llegar a ese culo redondo y firme. Teníamos que mantener las voces bajas porque en cualquier momento podía entrar alguien de la familia y pillarnos en pleno acto. Le separé las piernas despacio y empecé a frotar mi polla ya dura contra su coño que se iba poniendo cada vez más mojado mientras le masajeaba los muslos internos. Ella giró la cabeza para mirarme y abrió la boca para chupármela con ganas sin hacer ruido excesivo por si oíamos pasos en el pasillo. La giré de pronto para follarla de frente y le metí la polla entera de golpe sintiendo cómo su coño apretaba alrededor de mi miembro mientras yo empujaba profundo y controlaba el ritmo. Cada embestida la hacía contener un gemido y los dos mirábamos hacia la puerta temiendo que se abriera de repente. Aceleré el movimiento metiéndosela hasta las pelotas mientras le sujetaba las caderas y le apretaba ese culo pequeño y curvilíneo que rebotaba contra mí. El aceite hacía que todo resbalara más y el sonido húmedo de nuestra piel chocando llenaba la habitación mientras seguíamos escuchando cualquier ruido exterior. Cuando noté que se corría alrededor de mi polla la empotré más fuerte hasta que sentí mi propia explosión liberándose dentro de ella en ese instante exacto.