Limpiando desnuda latina: le pague extra a mi empleada
Era un martes cualquiera cuando la vi limpiando desnuda latina, con ese culo redondo marcando las bragas bajo el uniforme. Daniela Melissa se movía como si supiera que la estaba mirando, doblando la cintura para recoger algo del suelo mientras yo imaginaba cómo sería empotrarla contra el sofá. Le dije que le pagaría extra si seguía así, pero sin ropa, y esa sonrisa traviesa me confirmó que ya lo había planeado. Se quitó el delantal y dejó caer los shorts, mostrando ese coño mojado y tatuado que tanto me excitaba. Me arrodillé frente a ella y empecé a chupar esos labios carnosos, sintiendo cómo se retorcía de placer mientras le metía los dedos. La levanté en volandas y la senté sobre mi polla, gimiendo como una loca cuando se la clavé hasta el fondo en posición de cowgirl inversa. Las trenzas le bailaban al ritmo de sus movimientos, ese culo enorme rebotando contra mis muslos mientras me decía que era una puta por pagarle por esto. La tiré al suelo y le abrí las piernas, empotrando su coño como si quisiera romperla, sintiendo cómo se apretaba alrededor de mi verga cada vez que la penetraba. En menos de 11 minutos ya estaba corriéndome en su boca, y ella lo tragó todo sin dejar de mirarme con esos ojos cafés llenos de lujuria y culpa.