Lekki slimshade se masturba con el culo de ensueño
—'Quiero que veas lo que te pierdes, cabrón'— me dijo ella mientras se agachaba, mostrando ese culo perfecto que tanto deseaba. Yo ya no aguantaba más, así que me senté en la cama con la polla dura como piedra, imaginando cada detalle de su cuerpo. Ella se movía lento, balanceando esas nalgas redondas y firmes, sabiendo que me estaba volviendo loco. Sus gemidos eran música para mis oídos, y yo no podía apartar los ojos de cómo su coño brillaba mojado. Con cada movimiento, su culo se apretaba y se relajaba, invitándome a hundirme en ella. Pero esta vez no, esta vez era mi turno de disfrutar sin que nadie me interrumpiera. Agarré mi verga con fuerza, sintiendo cómo la sangre latía en mis venas, y empecé a masturbarme mientras ella seguía bailando para mí. Sus manos se deslizaban por su espalda, acariciando su piel suave, y yo imaginaba que eran las mías. El sonido de su respiración agitada me excitaba más, y pronto sentí que no iba a durar mucho. Con un último gemido, ella se dio la vuelta y me miró con una sonrisa pícara, sabiendo que estaba a punto de explotar. —'¿Te gusta lo que ves, cariño?'— me preguntó, y yo no pude responder, solo cerrar los ojos y correrme sobre mi propio cuerpo, sintiendo el placer recorrerme entero.