La vecina culona LupitaAzucar me vuelve loco con su cabalgada salvaje
La primera vez que la vi con ese vestido ajustado, supe que estaba jugando sucio. LupitaAzucar, mi vecina de culo perfecto, llevaba semanas provocándome: fotos en bikini por WhatsApp, rozándome el brazo al pasar, susurrándome cosas al oído. Hoy se plantó frente a mí con un tanga negro y una sonrisa pícara, sabiendo que no aguantaría. Su culo redondo y firme rebotaba sobre mi polla mientras gemía sin parar, las nalgas apretadas contra mis muslos. Cada vez que se inclinaba, sus tetas naturales saltaban, y yo agarraba sus caderas para empujarla más fuerte, sintiendo cómo su coño mojado me envolvía hasta las pelotas. Los diez minutos más intensos de mi vida terminaron cuando se corrió gritando, y yo le llené el culo de leche mientras ella se retorcía de placer. Al terminar, LupitaAzucar se limpió con una sonrisa satisfecha, pero yo solo podía mirar su cuerpo sudado, preguntándome cómo diablos había aguantado tanto tiempo sin romperle el tanga.