Tinker Bell Gothic en cuatro, un culo que no te dejas escapar
Ese día en el cuarto oscuro, Tinker Bell Gothic decidió que ya no aguantaba más. ¿Te gustaría estar en su lugar? Te voy a contar cómo fue cuando se arrodilló frente a The Punk, ese tipo alto con una polla que parecía no tener fin. Al principio, solo le rozó el culo con los dedos, pero cuando él la agarró de las caderas y la empujó hacia atrás, ella gimió tan fuerte que casi rompe los vidrios. No se esperaba que él fuera tan grande, tan grueso, tan perfecto para llenarla entera de golpe. Cada embestida la hacía chocar contra la pared, el sonido húmedo de su coño mojado mezclándose con los gruñidos de él. Cuando él le dio una nalgada fuerte, ella gritó y se corrió sin poder controlarse, pero él no paró, siguió follándola como si quisiera marcarla para siempre. En ese momento, Tinker Bell solo pensaba en cómo nunca había sentido algo tan intenso, tan salvaje, tan suyo.