La hermanastra morena de Casey Calvert lo vuelve loco con su boca
Te voy a contar cómo Chad White no pudo aguantar más cuando su hermanastra Casey Calvert empezó a provocarlo sin piedad. '¿No te gusta cómo me queda este vestido?' me dijo mientras se ajustaba la tela sobre sus tetas perfectas, rozándome el brazo al pasar. Sabía que estaba jugando sucio, pero no podía evitarlo: cada vez que se inclinaba para servirle el café, dejaba que el escote se abriera un poco más, y cuando se sentaba a su lado en el sofá, cruzaba las piernas de tal manera que la falda se subía hasta donde empezaba su coño mojado. Chad no aguantó más cuando le mandó una foto de ella chupándose el dedo mientras se mordía el labio. '¿Te gustaría estar en su lugar?' le pregunté, y antes de que pudiera responder, ya tenía mi polla en la boca, tragándosela entera de golpe. La sensación de su lengua caliente y húmeda recorriendo cada centímetro me hizo gemir como un animal, y cuando empezó a mover la cabeza más rápido, metiéndosela hasta que las caderas chocaron contra su cara, supe que no iba a durar mucho. Casey sabía exactamente cómo volverlo loco, y cuando se puso de rodillas y empezó a chuparle la verga con esa mirada de puta que me derrite, Chad no pudo resistirse. 'Así, nena, así, hasta que te ahogues', le decía mientras le agarraba el pelo y la empujaba más adentro, sintiendo cómo su garganta se cerraba alrededor de su polla. Cada vez que la sacaba para ver cómo le caía la baba, la metía de nuevo con fuerza, haciendo que sus ojos se llenaran de lágrimas. Cuando por fin se corrió, lo hizo con un gemido tan fuerte que temblaron las paredes, y Casey se lo tragó todo sin perderse ni una gota. La próxima vez, te aseguro que no será tan suave.