Ross Hurston devora la polla de Jacob Lord con furia
El interior de la oficina de la obra mostraba planos desparramados y un olor a sudor que flotaba en el aire cerrado. Ross Hurston sentía un resentimiento profundo porque Jacob Lord había estado con otro hombre la semana anterior y ahora quería reclamarlo todo para él. Jacob se quitó la camisa dejando al descubierto su torso ancho y tatuado mientras Ross lo atraía hacia sí para iniciar un beso largo donde las lenguas se enredaban y la saliva goteaba por las barbillas. Las manos de Ross subieron hasta los pezones erectos de Jacob y los pellizcaron con fuerza provocando gemidos bajos que llenaron el espacio. De inmediato Ross se arrodilló frente a la polla gruesa de Jacob y la introdujo en su boca hasta las pelotas produciendo arcadas húmedas que resonaron contra las paredes. Escupió varias veces sobre la verga para lubricarla mejor y la chupó con movimientos profundos alternando con toques de mano en los testículos pesados. Jacob giró el cuerpo para que Ross lamiera su culo tenso mientras sus pies descalzos rozaban el suelo frío y se acariciaban mutuamente. En un impulso de dominación Ross orinó un chorro caliente sobre el pecho de Jacob marcando su territorio con el líquido que bajaba por los abdominales. La mamada continuó con Jacob empujando las caderas para follar la garganta de Ross hasta que ambos alcanzaron el clímax y la semilla salió en chorros espesos que Jacob limpió con la lengua. Una bota abandonada en el rincón conservaba una mancha blanca en la puntera.