Karina king rubia entrega coño en alquiler prohibido
Karina King sabía que aceptar ese trato de alquiler con Nick Strokes era un error grave pero la tentación de su polla me resultaba imposible de ignorar. La culpa me apretaba el pecho mientras lo invitaba a pasar a la casa que supuestamente iba a rentar y sin embargo mis manos ya buscaban rozar su cuerpo. Me arrodillé frente a él y empecé a chupar su polla con ganas mientras le susurraba lo mal que estaba todo esto. Mi boca bajaba hasta lamerle los huevos con la lengua húmeda y caliente sintiendo cómo se hinchaban contra mis labios. Las tetas grandes se me balanceaban fuera del sostén mientras le hablaba sucio contándole lo mojada que me ponía traicionar las reglas del contrato. Nick me agarró del pelo y me empotró la polla hasta el fondo de la garganta haciendo que me atragantara y gemiera al mismo tiempo. El deseo prohibido me quemaba por dentro porque sabía que si alguien descubría este encuentro mi reputación se iría al suelo pero eso solo me excitaba más. Lo monté con el coño apretado tragando cada centímetro de su verga mientras le rogaba que me follara más fuerte y me llenara todo. Mis caderas se movían sin control y el placer crecía hasta que el orgasmo me golpeó de golpe haciendo que mi cuerpo temblara entero sobre él.