Lily Larimar rubia flaca hace trato sexual con guardia
El cuarto de seguridad en el centro comercial tenía las paredes grises y una mesa fría de metal bajo la luz blanca cuando me llevaron allí por el hurto. Yo Lily Larimar la rubia delgada y menuda no esperaba que el guardia Mike Mancini sacara su polla tan gruesa y larga al proponerme el trato para evitar la policía. Mi sorpresa fue enorme al descubrir que cabía entera de golpe en mi boca pequeña y eso me mojó el coño afeitado de inmediato. Me quité la ropa delgada y él tocó mis tetas diminutas mientras yo le chupaba la punta con ganas sintiendo cómo crecía más. El guardia me puso sobre la mesa y metió su miembro grande en mi coño apretado con una estocada que me hizo gemir alto por lo inesperado del grosor. Cambiamos a otra posición donde me empotró contra la pared y sentí cada embestida profunda que rozaba mis puntos sensibles hasta hacerme correr con fuerza. El placer me invadió cuando descubrí que quería más de esa polla enorme que llenaba mi cuerpo menudo y me hizo olvidar el robo. Seguí cabalgando sobre él con mi culo pequeño rebotando hasta que él se corrió dentro de mí llenándome por completo. En ese momento pensé que volvería a robar solo para repetir esa sensación prohibida que me dejó deseando más.