Britney Amber se deja llenar de leche por su hijastro cachondo
Britney Amber llevaba semanas sintiendo esa tensión en el aire cada vez que el hijastro, Wrex, pasaba por su lado. Sus miradas se cruzaban demasiado tiempo, sus manos rozaban "sin querer" en la cocina, y esa polla enorme que notaba bajo los pantalones cortos cuando se agachaba a recoger algo no ayudaba. Hoy, cuando me vio en tanga y con las tetas al aire en el sofá, no aguantó más. Se arrodilló entre mis piernas, hundiendo la cara en mi coño peludo mientras yo le agarraba del pelo y gemía. Sentía sus dedos abriéndome, su lengua chupando mi clítoris hinchado, y cuando por fin me penetró, fue con tanta fuerza que el sofá crujió. Me empotró de lado, de pie, contra la pared, hasta que el semen caliente me llenó entera. Sus embestidas eran profundas, brutales, y cuando me corrió dentro, grité tan fuerte que los vecinos debieron escucharme.