Ashley Rose mojada en la piscina, follada bajo el agua
El sol de febrero caía sobre la piscina cuando Ashley Rose, con su cuerpo esbelto y tatuado, se sumergió en el agua tibia. Sus tetas pequeñas pero firmes se movían con cada brazada, sus pezones rosados endurecidos por el frío del líquido. Sabía que su ex aún la observaba desde la casa, por eso se dejó caer bajo el agua, arqueando el culo perfecto hacia la superficie. El agua corría entre sus piernas mientras se acariciaba, imaginando que era otro quien la penetraba, no el imbécil que la había engañado. Un desconocido, con una polla más grande y más dura que la de su ex, se acercó sigiloso. Sin perder tiempo, la tomó por las caderas y la empotró contra el borde de la piscina, sus nalgas palpitando con cada embestida. Ashley gritó, aunque el sonido se ahogó en el agua, mientras él le quebraba el culo con fuerza, sus uñas marcando la piel mojada. Las olas saltaban alrededor de ellos, el cloro mezclándose con el olor de su coño mojado. Él la volteó, hundiendo su polla hasta que sus muslos temblaron, sus tetas flotando bajo el agua mientras ella se ahogaba en gemidos. Ashley lo arañó, sus celos convertidos en lujuria, follando como si quisiera borrar el recuerdo de su ex. Cuando él se corrió dentro, el semen caliente se mezcló con el agua, y ella solo deseó que su ex la hubiera visto. La próxima vez, llevaría a más de uno, para que supiera lo que se perdió.