Bryan Gozzling le rompe el culo a Scarlet mientras ella suplica más
Gritando desde el primer empujón, Scarlet ya no aguantaba más: llevaba días mordiéndose los labios cada vez que Bryan Gozzling la miraba, esos ojos de depredador prometiendo destrucción. La tensión se había vuelto insoportable, con roces "accidentales" en el gimnasio y mensajes sucios que la dejaban mojada en segundos. Ahora, con las uñas clavadas en su espalda, Bryan no se contenía: su polla entraba entre sus nalgas como un martillo, haciendo que Scarlet gemira más fuerte cada vez que la embestía hasta las pelotas. El sonido de piel chocando contra piel llenaba la habitación mientras Bryan le agarraba el cabello, obligándola a arquearse más para que su culo quedara completamente expuesto. Scarlet no podía ni respirar de lo bien que le dolía, su coño goteando a pesar del dolor, probara que su cuerpo lo deseaba entero. Bryan, con una sonrisa de victoria, aceleró el ritmo hasta que su polla golpeó justo donde ella más lo necesitaba, haciendo que Scarlet terminara gritando su nombre mientras él se vaciaba dentro de su culo apretado. La próxima vez promete ser más brutal, porque esta puta rubia no sabe cuánto puede aguantar aún.