Follando en las montañas con Venus Palmas y su culo gigante
"¿Sabes lo que es sentir el aire frío en la piel mientras te clavan como una bestia?" Me susurró Venus Palmas al oído antes de que Victor me agarrara por las caderas y me empotrara contra un árbol. Follando en las montañas nunca había sido tan intenso, con mi culo grande rebotando contra sus pelotas y el sonido de los gemidos mezclándose con el viento. Yul Palmas, que nos grababa, no podía creer lo que veía cuando Victor me levantó y me penetró de una estocada, haciendo que mis tetas naturales se sacudieran como gelatina. "¿Te gustaría estar en su lugar?", le pregunté a la cámara mientras me lamía el coño mojado antes de volver a empalarme. En más de 10 minutos de escena, descubrí que a Victor le encantaba mi cellulitis y cómo se hundía en ella cuando me follaba por detrás. Cada vez que me corría, mis piernas temblaban y mi coño se apretaba alrededor de su polla, como si no quisiera soltarla nunca. Al final, cuando los tres quedamos sudando y sin aliento, solo podía pensar en lo bien que se siente ser una puta en medio de la naturaleza.