Sara Diamante se deja empotrar con el culo perfecto en la ducha
Te la llevas a casa después de la playa, su bikini aún mojado pegado al culo perfecto de Sara Diamante, y sabes que no aguanta más. La agarras por la cintura mientras el agua cae sobre sus tetas, sus gemidos ahogados por el sonido de la ducha, pero alguien podría entrar en cualquier momento. Le bajas el bikini de un tirón, sintiendo cómo su coño ya está mojado de anticipación, y sin perder tiempo te la metes hasta las pelotas mientras ella se agarra al azulejo. Sus nalgas rebotan contra tu pelvis, el sonido de la carne chocando ahogado por el agua, pero escuchas pasos afuera y le tapas la boca para que no grite. La empotras contra la pared, sus uñas marcando tu espalda mientras te clava los talones en el culo, moviéndose como una loca para que no pares. El riesgo de que los descubran solo la pone más caliente, y cuando por fin te corres dentro de ella, Sara piensa que ojalá no se acabe nunca.