Annie Cunnings se venga con una mamada de infarto
Annie Cunnings no perdona, y hoy su venganza tiene nombre: AnniesMaster. La petite rubia de piel blanca y labios carnosos se arrodilla frente a él, decidida a hacerle pagar con cada centímetro de su polla. Sus ojos brillan con una mezcla de rabia y lujuria mientras abre la boca hasta el límite, tragando su verga gruesa como si quisiera ahogarse en ella. La saliva escurre por sus mejillas, manchando su rostro de puta sumisa que disfruta cada gemido ahogado de su hombre. Sus manos agarran sus nalgas, empujando su cara más adentro, hasta que los dedos de los pies de Annie se curvan de placer. La saliva burbujea entre sus labios, mezclándose con el pre-cum que ya brota de su punta. Él gruñe, agarrando su pelo con fuerza, pero ella no se rinde: sigue chupando, gimiendo alrededor de su polla como si quisiera marcarla como suya. Cuando por fin se corre, Annie abre la boca bien grande, dejando que su leche espesa le llene la garganta, tragando cada gota como si fuera el último acto de rebeldía. AnniesMaster la mira, con los ojos vidriosos de placer y algo más: el sabor amargo de saber que otro hombre la tuvo antes. Y ahora, ella lo tiene a él.