Aleksa Mak se corre a chorros y reta a que la hagan volverse loca
Estoy lamiendo su clítoris con la lengua mientras mis dedos entran y salen de su coño mojado, sintiendo cómo se contrae cada vez que le doy un lengüetazo más fuerte. La muy putita me reta a ver si puedo hacerla squirtear como nunca, y ya la tengo gimiendo como perra en celo. Le meto dos dedos hasta el fondo y le chupo el coño con fuerza, escuchando cómo grita cuando el primer chorro le sale disparado. No me detengo, sigo follándomela con los dedos mientras mi lengua no deja de dar vueltas alrededor de su clítoris hinchado. Aleksa Mak se agarra las tetas y arquea la espalda cuando el segundo squirt le moja el estómago, y juro que hasta las sábanas están empapadas. La pongo de rodillas y le meto la polla hasta las pelotas, sintiendo cómo su coño me aprieta mientras sigue corriéndose. '¡Haz que me corra otra vez, pendejo!', me grita, y eso es una orden que no puedo ignorar. La empotro contra la pared y le abofeteo el culo duro, sintiendo cómo su coño se contrae alrededor de mi verga mientras el tercer squirt le sale como un géiser. '¿Así quería que te tratara, zorra?' le digo mientras la lleno de leche caliente, y ella solo puede gemir como una perra en celo mientras su coño sigue palpitando. 'Nunca había tenido un orgasmo así, hijo de puta', susurra entre jadeos, y eso me hace sonreír como un ganador. La llevo al borde una y otra vez, sintiendo cómo cada chorro me moja la polla y las bolas, hasta que los dos quedamos temblando de placer. 'Eres una máquina, Aleksa', le digo mientras le limpio los fluidos de la cara con la lengua, y ella solo puede reírse mientras me mira con esos ojos llenos de lujuria.