Trans eris jolie empotrada por su novio en público
El cabrón del cumpleañero no podía creer lo que veían sus ojos cuando su novia trans de tetas enormes, Eris Jolie, se lanzó a chuparle la polla a Steve Rickz como si no hubiera mañana justo frente a él. La verga negra y gruesa del tipo se clavó entre sus labios rojos mientras ella gemía con la boca llena, los ojos vidriosos de lujuria al sentir cómo el sabor salado del preseje le inundaba la garganta. Steve no tardó en agarrarle el culo prieto y empotrarla contra la pared, haciendo temblar cada puto músculo de su cuerpo con embestidas que la dejaban sin aliento. Eris arqueó la espalda como una perra en celo, escupiendo saliva sobre su propia polla antes de que el cabrón la volteara para hundírsela hasta el fondo del coño, que ya chorreaba como una fuente. El sonido de sus cuerpos chocando resonaba en el local mientras ella chillaba, con las tetas rebotando al ritmo de cada envestida, los pezones duros como piedras. Steve le agarró el pelo y le obligó a mirar a su novio, que se masturbaba como un desesperado, la polla enrojecida de tanto pajearse mientras veía cómo le comían el coño a su chica. Eris no pudo aguantar más y se corrió con un grito gutural, empapando la verga de Steve que no tardó en llenarle el culo de leche caliente, gruñendo como un animal mientras le clavaba las uñas en las caderas. La escena terminó con ella arrodillada, limpiándole el semen que le caía de la boca, mientras su novio se corría en su propia mano, jadeando como un perro en celo. El ambiente olía a sexo, a sudor y a la humedad de sus cuerpos pegajosos, el aire espeso con el aroma del semen y los jugos derramados. Cada detalle quedó grabado en sus mentes, pero sobre todo en sus instintos más bajos, donde el deseo y la traición se mezclaban sin remordimientos.