Tifa prueba su outfit de BDSM con una polla gigante
Tifa siempre fue una chica traviesa, pero hoy se superó a sí misma. Cuando me vio entrar con mi verga más dura que el acero, sus ojos se iluminaron con esa mirada de puta insaciable que tanto me enciende. Me arrodillé frente a ella y le arranqué el outfit de un tirón, dejando al descubierto sus tetas perfectas y su coño ya mojado. Al principio solo quería chuparme la polla, pero cuando le metí los dedos en el culo, su gemido me dijo que quería más. 'Dame esa verga en el culo', me ordenó, y no tuve que repetírselo. La puse de perrito y le clavé mi polla hasta las pelotas de una sola embestida. Sus gritos resonaron en toda la habitación mientras la penetraba con fuerza, sintiendo cómo su culo apretado me apretaba como un guante. De repente, noté que su cuerpo temblaba y su coño empezó a chorrear sin control. '¡Me corro!', gritó, pero yo no me detuve. Seguí follándola como una bestia hasta que sentí que mi leche le llenaba el culo entero. Cuando por fin me saqué, su rostro estaba rojo y sudoroso, pero con esa sonrisa de satisfacción que solo una puta bien cogida puede tener. '¿Ves lo que pasa cuando te portas mal?', le dije mientras me limpiaba la polla en su cara. 'La próxima vez quiero que me la chupes mientras otro me empotra por detrás', respondió ella, y supe que esto apenas comenzaba.