Rebecca de Edgerunners se deja empotrar por venganza
Arqueándose contra la pared, Rebecca clava las uñas en la espalda del desconocido mientras la polla le parte el coño mojado en cuatro. La música de fondo se mezcla con sus gemidos ahogados, cada embestida más violenta que la anterior, como si quisiera borrar el recuerdo de quien la traicionó. Las tetas rebotan contra el pecho del tipo, los pezones duros como piedras, mientras él gruñe y le agarra el culo con fuerza, hundiendo los dedos en la carne blanda. Ella no piensa en él, solo en la rabia que le quema las entrañas, en cómo este extraño le está dando lo que su ex nunca pudo. En más de 11 minutos de escena, la escena se vuelve un torbellino de sudor, saliva y carne golpeando carne, hasta que Rebecca siente el chorro caliente llenándole el vientre y piensa que al menos esto sí fue real.