Te reto a que me domines en la cama
Te la comes con esa mirada de desafío, como si supieras que no voy a caer rendida, pero te equivocas. La agarras con fuerza, sintiendo cómo late entre tus dedos, y me empujas contra la pared para que sientas mi cuerpo temblar. Te la metes de una estocada, hasta que las caderas chocan, y me muerdes el cuello mientras me empotras contra el colchón. Te la chupo con rabia, sintiendo cómo se endurece más en mi boca, y te reto a que me hagas gemir más fuerte. Me das la vuelta y me agarras por las caderas, penetrándome desde atrás mientras me susurras al oído que no voy a poder resistirte. Sientes cómo se moja más con cada embestida, y aceleras el ritmo hasta que el sudor te quema los ojos. Te corro en la boca, sintiendo cómo te ahogas con mi sabor, y te reto a que me hagas correrme otra vez. Te la meto hasta las pelotas, sintiendo cómo se contrae dentro de mí, y te reto a que no te corras antes que yo. Te la chupo con furia, sintiendo cómo se hincha en mi garganta, y te reto a que me hagas gritar. Te la meto de golpe, sintiendo cómo me llena entera, y te reto a que no me dejes respirar. Te la chupo con desesperación, sintiendo cómo se derrama en mi boca, y te reto a que me hagas suplicar. Te la meto con fuerza, sintiendo cómo me rompes por dentro, y te reto a que no me dejes escapar. Te la chupo con rabia, sintiendo cómo se endurece más en mi boca, y te reto a que me hagas correrme otra vez. Te la meto hasta el fondo, sintiendo cómo me llena entera, y te reto a que no me dejes respirar. Te la chupo con furia, sintiendo cómo se derrama en mi boca, y te reto a que me hagas suplicar. Te la meto con fuerza, sintiendo cómo me rompes por dentro, y te reto a que no me dejes escapar.