Mr MobyDick le parte el coño a esta milf caliente en el sofá
¿Sabes lo excitante que es follar a escondidas mientras alguien podría entrar en cualquier momento? Te voy a contar cómo Mr MobyDick y yo aprovechamos un momento a solas en la sala para darle rienda suelta a este deseo enfermizo. Con mi tanga húmedo pegado al coño, me arrodillé frente a su polla enorme, chupándola con los ojos fijos en la puerta, imaginando que en cualquier segundo podría aparecer mi marido. Sus manos me apretaban las tetas mientras yo gemía suavemente, mordiéndome los labios para no gritar. Se la metió de una estocada hasta que sentí su verga rozar mi cuello del útero, y ahí empezó el baile, moviendo sus caderas con fuerza mientras yo miraba hacia todos lados, escuchando los ruidos de la casa. Sus embestidas me levantaban del sofá, chocando nuestros cuerpos mientras sus dedos me agarraban del pelo, tirando hacia atrás para que lo mirara a los ojos. Me corrió dentro sin avisar, llenándome con su leche caliente mientras yo moría de placer, imaginando que en cualquier momento alguien podría pisar el living y descubrirnos. Lo único que quería era más, sentirlo otra vez, aunque supiera el riesgo que estábamos tomando. Ahora mismo, mientras escribo esto, solo pienso en repetirlo...