Vanny se venga de su hermanastro follándoselo con furia
Esa tarde en el cuarto de él, con la luz tenue y el ambiente cargado de tensión, decides que es hora de cobrarle lo que te hizo. Lo ves ahí, de mal humor, y sabes que solo tu coño mojado puede calmarlo... o destrozarlo. Te acercas, le agarras la polla por encima del pantalón y sientes cómo se endurece bajo tu mano. Él intenta resistirse, pero ya es tarde: te arrodillas y le bajas los calzoncillos de un tirón, dejando al descubierto esa verga gruesa que tanto odias y deseas a la vez. Se la chupas con rabia, mordisqueando el glande mientras tus dedos aprietan sus huevos. Él gruñe, pero no te detienes. Lo empujas contra la cama y te subes encima, guiando su polla hasta tu coño empapado. Te empalas de una estocada, sintiendo cómo te llena entera, y empiezas a cabalgarlo con furia, clavando las uñas en su pecho. Él intenta controlarte, pero no puede: te mueves más rápido, gimiendo como una perra en celo mientras el sonido de tu coño chorreante llena la habitación. De pronto, lo volteas y lo montas a lo cowgirl, rebotando sobre su verga hasta que sientes que te vas a correr. Él te agarra las tetas, apretándolas con fuerza mientras te embiste desde abajo. Sabes que está cerca, y tú también: aceleras el ritmo, gimiendo más fuerte, hasta que sientes cómo su leche caliente te inunda el coño. Pero no te detienes, sigues moviéndote, exprimiendo cada gota de su polla mientras te corres en su cara, gritando su nombre como si fuera el último hombre en la tierra. En más de 10 minutos de escena, Vanny y Dream Sex4 te demuestran que el sexo de venganza es el más intenso.