Tara domina a Justin en una orgía de sumisión con múltiples vergas
Tara Spades sabe lo que quiere y no tiene miedo de tomarlo. Cuando Justin Beaver y T Boy se arrodillaron frente a ella, supo que iba a disfrutar cada segundo. Mi coño ya estaba húmedo antes de que siquiera empezaran, y la forma en que sus pollas se pusieron duras al verme las hizo gemir sin control. Justin se acercó primero, agachándose para chuparme los pezones mientras sus dedos exploraban mi culo, pero le ordené que esperara. 'Primero tú', le dije a T Boy, señalando mi boca mientras me lamía los labios. Él obedeció al instante, metiendo su polla hasta el fondo de mi garganta, y yo me aseguré de tragar cada gota que salía. Justin se mantuvo quieto, mirándome con los ojos llenos de deseo, pero no podía tocarme hasta que yo lo permitiera. En más de 10 minutos de escena, alterné entre chuparles las vergas, montarme a Justin en doggystyle y recibir corrida en mis tetas. Cada vez que uno de ellos se acercaba demasiado, les recordaba quién mandaba, y eso los volvía locos. Cuando finalmente les dejé correrse, lo hicieron en mi coño, mi cara y mis tetas, justo como yo quería. La sensación de controlar sus cuerpos, de hacerlos suplicar por mi permiso, me encendió aún más, y cuando Justin me empotró por atrás, gemí tan fuerte que casi me ahogo con su polla. El calor de sus eyaculaciones cubriéndome, el sonido de sus respiraciones entrecortadas y la forma en que mis muslos se mojaron con sus fluidos fueron lo último que registré antes de que todo se volviera blanco. Nada más importaba que mi placer y su obediencia.