Lamí el coño apretado de mi hermanastra sin querer
Estaba chupando su polla gruesa cuando de repente mi lengua resbaló y se metió entre sus labios mojados. Miss Jessica Ejee llevaba todo el día provocándome con esos leggings ajustados que marcaban su culo perfecto, y cuando por fin la tuve frente a mí, no pude evitar perder el control. Su coño estaba tan apretado que mi lengua apenas cabía, pero seguí metiéndola hasta que empezó a gemir como una loca. Le levanté la falda y le bajé las bragas de un tirón, dejando al descubierto su raja rosada y brillante de excitación. Mi polla ya estaba dura como una roca, pero primero quería saborear cada gota de su jugo. La empujé contra la pared y seguí lamiendo su clítoris hinchado mientras ella me agarraba del pelo, pidiéndome más. En más de 10 minutos de escena, no paré hasta que su cuerpo entero tembló y se corrió en mi boca. Cuando terminé, su coño seguía latiendo y mis labios estaban manchados de su crema espesa.